Las autoridades de una localidad cercana al monte Fuji, en Japón, cancelaron el festival de los cerezos de este año, alegando que el aumento del número de turistas es inmanejable para los habitantes del lugar.

La afluencia de visitantes a la localidad de Fujiyoshida ha provocado atascos de tráfico crónicos y un gran problema de basura, mientras que algunos residentes afirman haber sufrido la intrusión de turistas a sus propiedades.

Algunos incluso aseguran que los visitantes defecaron en jardines privados.

La zona es un destino muy popular durante la primavera boreal, ya que los cerezos japoneses, famosos en todo el mundo, están en plena floración y se pueden admirar con el monte Fuji como telón de fondo.

Sin embargo, el pintoresco paisaje de Fujiyoshida amenaza «la tranquila vida de los ciudadanos», explicó el alcalde de la ciudad. «Tenemos una fuerte sensación de crisis», añadió.

«Para proteger la dignidad y el entorno de vida de nuestros ciudadanos, hemos decidido poner fin a este festival que lleva celebrándose diez años», declaró el alcalde de Shigeru Horiuchi al hacer el anuncio el pasado martes.