La peor tragedia ferroviaria de la última década en España ha dejado al menos 43 fallecidos y más de 100 heridos tras el choque de dos trenes de alta velocidad en el sur del país.

Las autoridades creen que la cifra de víctimas mortales podría aumentar porque se teme que siga habiendo cuerpos atrapados en los vagones. Se estima que hay varios desaparecidos.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha decretado tres días de luto oficial y ha prometido esclarecer las causas del accidente.

El siniestro, que tuvo lugar en la tarde del domingo a la altura de Adamuz, en la provincia andaluza de Córdoba, ha sacudido el país por la magnitud de la catástrofe.

Pero también ha dejado numerosos interrogantes ya que el accidente se produjo en una recta, en un tramo de vía que había sido reparado recientemente y con trenes nuevos que acababan de ser revisados.

España ha realizado grandes inversiones en las últimas décadas en el transporte ferroviario, y cuenta con la red de alta velocidad más extensa de Europa y la segunda del mundo, tras China.