Madrid. El gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, expresó su condena por “las violaciones de los derechos humanos, las desapariciones y los asesinatos perpetrados por las juntas militares argentinas” (1976-1983), precisamente cuando se cumplen el 50 aniversario del golpe de Estado en Argentina que dio origen a la instauración de ese régimen de terror que segó la vida a más de 30 mil personas. Para rendir tributo a su memoria, el Consejo de Ministros de España realizó una declaración institucional y publicó la lista completa con los nombres de las 307 víctimas de origen español, que fueron “desaparecidas” o “asesinadas”.
El consejo de ministros celebrado este martes en Madrid no ha pasado por alto una fecha clave que se conmemora al otro lado del océano. Coincidiendo con el 50 aniversario del golpe de Estado en Argentina, el Gobierno ha mostrado su reconocimiento y homenaje a las víctimas españolas de aquel régimen. Ante el revisionismo histórico impulsado por el actual presidente de Argentina, Javier Milei, desde Madrid se expresó su más rotunda condena a la represión y persecución bajo el régimen de Jorge Videla y las Juntas Militares.
En la declaración institucional, el Consejo de Ministros expresó su reconocimiento a los familiares de las víctimas, “cuya perseverancia ha contribuido de manera decisiva a mantener viva la memoria de lo ocurrido y a impulsar procesos de investigación para esclarecer todos los hechos”. Y advierten que “en el marco de esta conmemoración, el gobierno de España considera un deber de memoria dar visibilidad a ese episodio de la historia reciente de América Latina y hacer un reconocimiento oficial a esas 307 personas con la publicación de sus nombres como testimonio de dignidad y justicia”.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, recordó que, hace 50 años, cuando España comenzaba a recuperar la libertad, se produjo un golpe de Estado en Argentina que sumió al país en una dictadura y los españoles que habían emigrado por el franquismo volvieron a sufrir “un sistema represivo basado en detenciones clandestinas, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas”. Y que por eso España “responde al deber del Estado de reconocer y reparar a todas las víctimas de violaciones de derechos fundamentales, independientemente del lugar donde se produjeron los hechos”.
El Gobierno español advierte además que “la memoria de las víctimas interpela a la comunidad internacional y obliga a redoblar los esfuerzos en la protección de las libertades fundamentales.
La consolidación de las democracias exige asumir el pasado con rigor, garantizar el acceso a la documentación y promover el conocimiento histórico como herramienta frente a la impunidad”.




