La polémica entre la periodista Azucena Uresti y el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, alcanzó un nuevo nivel de tensión luego de que la comunicadora lo acusara de presunta intimidación tras la difusión de una fotografía suya en redes sociales.

El conflicto inició cuando Uresti cuestionó en su programa de radio la congruencia del senador al adquirir una casa en Tepoztlán, Morelos, valuada en 12 millones de pesos, pese a su discurso de austeridad republicana. Austeros en el discurso, pero fifís, como ellos decían, en la vida privada”, expresó la periodista al señalar que la compra no corresponde con la imagen pública que el legislador ha construido en los últimos años.

La propiedad, incluida en la declaración patrimonial de Fernández Noroña, fue revelada en una investigación del periodista Jorge García, quien apuntó que un crédito personal habría permitido financiar la operación. La magnitud del monto reavivó el debate sobre el acceso de los funcionarios a créditos de alto valor.