Ante el incremento de casos de sarampión en México, autoridades sanitarias han reforzado las recomendaciones sobre quiénes deben aplicarse la vacuna, especialmente entre adolescentes y adultos que no cuentan con esquemas completos de inmunización.

Al respecto, el l Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) difundió recientemente un esquema orientativo que busca aclarar dudas frecuentes sobre qué grupos sí requieren vacunarse y quiénes, por su edad o antecedentes, podrían ya contar con protección natural.

De acuerdo con la información difundida por el IMSS, la decisión de vacunarse depende principalmente del año de nacimiento, del historial de vacunación y de si la persona tuvo contacto previo con la enfermedad. Esto se debe a que el sarampión circuló ampliamente en México antes de la implementación de campañas masivas de vacunación, lo que generó inmunidad natural en una parte importante de la población adulta mayor.

Las autoridades de salud señalan que los adultos nacidos entre 1986 y 1995 representan uno de los grupos que deben revisar su esquema de vacunación. En este rango, muchas personas pudieron no haber recibido las dos dosis recomendadas o desconocer si fueron inmunizadas durante la infancia. En estos casos, si la persona no recuerda haber tenido sarampión o no cuenta con registro de vacunación, la recomendación es acudir a completar el esquema.

Otro grupo considerado prioritario son las personas nacidas entre 1996 y 2005 que no tengan comprobante de haber recibido dos dosis de la vacuna triple viral o que no estén seguras de haber sido vacunadas. De acuerdo con especialistas, contar con ambas dosis es fundamental para lograr una protección adecuada frente al virus, ya que una sola aplicación puede no ser suficiente para prevenir el contagio.

El IMSS también advierte que, ante un brote, los adultos jóvenes que viajan con frecuencia, trabajan en espacios con alta concentración de personas o conviven con menores de edad deben verificar su estado de inmunización, ya que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por vía aérea.

¿Quiénes no necesitan vacunarse?

Según el esquema difundido por autoridades sanitarias, las personas nacidas antes de 1986 generalmente no requieren vacunación adicional, debido a que existe alta probabilidad de haber estado expuestas al virus cuando circulaba de manera activa en el país, lo que genera inmunidad duradera. Sin embargo, esta recomendación puede variar en casos específicos, por lo que siempre se sugiere consultar al personal de salud.

El IMSS recuerda que la vacuna contra el sarampión no debe aplicarse durante el embarazo y que cualquier decisión debe tomarse tras una evaluación médica individual. Además, se recomienda revisar la Cartilla Nacional de Salud para confirmar las dosis recibidas y evitar aplicaciones innecesarias.

Especialistas coinciden en que la vacunación sigue siendo la principal herramienta de prevención, especialmente para adultos que no tienen certeza sobre su historial médico. Ante síntomas como fiebre alta, erupciones en la piel, tos o conjuntivitis, las autoridades recomiendan evitar la automedicación y acudir a servicios de salud para descartar contagios.