La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se refirió a la reciente detención de 14 personas acusadas de participar en el ingreso ilegal de diésel al país. Entre los detenidos se encuentran empresarios, elementos de la Marina y funcionarios de aduanas, lo que revela la magnitud del caso y el nivel de complicidad dentro de distintas estructuras.
Durante su posicionamiento, Sheinbaum destacó que el operativo forma parte de la estrategia federal contra la corrupción y los delitos relacionados con el contrabando de combustibles.
“Es el compromiso de cero impunidad, cuando se encuentra una situación que es evidente, un entramado de corrupción y de ilícitos, pues lo que hay que hacer es cero impunidad y detener a todos aquellos que estén involucrados”, afirmó.
Las autoridades federales informaron este domingo sobre la desarticulación de una red vinculada al tráfico ilegal de hidrocarburos, tras el decomiso de más de 10 millones de litros de diésel en el puerto de Tampico, Tamaulipas, realizado en marzo de este año.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), encabezada por Omar García Harfuch; la Secretaría de Marina (Semar), dirigida por el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; y la Fiscalía General de la República (FGR), a cargo de Alejandro Gertz Manero, la organización criminal utilizaba empresas fachada, documentos falsos y contactos en distintas instituciones para trasladar y comercializar grandes volúmenes de combustible robado.
Entre los detenidos figuran el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, el exjuez Anuar González Hemadi, así como Héctor Manuel N., José N., Francisco Javier N., Climaco N., Humberto Enrique N., Sergio N., Carlos de Jesús N., Fernando Ernesto N., Endira Xóchitl N., Perla Elizabeth N., Anatalia N. e Ismael N., cuyas identidades completas y roles dentro de la red aún no han sido esclarecidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la indagatoria lleva dos años en curso: “cuando llega este tanque cargado de diésel pues viene todo un proceso de investigación que permite tener mayores pruebas para poder hacer las detenciones”, aseguró.
Añadió que el modus operandi consistía en introducir combustible sin pagar impuestos y revenderlo en gasolineras o a flotillas con permisos legales: “lo que hacían era, entra el diésel, no paga impuestos, y después lo venden, al no pagar impuestos, lo venden a las gasolineras o a otros proveedores de combustible (…) y tienen ganancias muy altas”, explicó.



